martes, 20 de mayo de 2008

¿Cómo se originó la creencia de Miranda Masón? por Eloy Reverón (II Parte)

Desde su modesto aporte a la emancipación estadounidense, Francisco de Miranda comenzó a gestar en su mente y materializar en sus gestiones, un proyecto para alcanzar la independencia de Sudamérica. El documento más emblemático en este sentido lo constituye uno conocido como el Acta de París, firmada con Pablo de Olavide el 22 de diciembre de 1797.
De este documento, que en un principio fue mencionado por los primeros biógrafos de Miranda pero dado a conocer posteriormente, al momento del rescatarse el archivo de Miranda donde había estado guardado durante muchos años en Inglaterra. En el mencionado documento se establecen acciones contundentes para propiciar la independencia de Hispanoamérica. Allí figura Miranda en representación de los diputados de las diferentes colonias hispanas que trabajaban en pro de la Independencia.
El principal responsable en la generación de la creencia de que Miranda era masón fue el historiador francés Jules Mancini, por la forma como recrea algunas especulaciones elaboradas por Bartolomé Mitre de Argentina.


Al estudiar la vida, obra y los papeles de don Francisco de Miranda se puede apreciar la manera como gestionó la organización de una red de comunicación epistolar con una serie de personalidades provenientes de las colonias españolas en América, quienes de alguna manera, estaban interesados en seguir el ejemplo de las colonias inglesas en el norte de América. Entre los personajes a quien Miranda le enviara misivas está el Marqués del Toro a quien escribe el de 20 de julio de 1808, y lejos de responderle, la remite al Capitán General en carta del 25 de octubre de 1808.

En la carta recibida por el Marqués, Miranda le pide que "...promueva en esta capital la creación de una junta que en las presentes circunstancias se ampare del Supremo Gobierno de la Provincia...". Además de "inducirle" copia de la declaratoria o instrucción del Rey de Inglaterra, en donde este país fija su política con respecto a la América Española, "...excitando y protegiendo su independencia..."

Veremos más adelante como la pródiga imaginación de Mancini convierte a estas Juntas en logias masónicas, y a Francisco de Miranda en una suerte de Gran Maestro de la Emancipación. Cuando se sabe perfectamente que en los fines de la Masonería no aparece por ninguna parte, eso de andar gestionando movimientos políticos, para andar derrocando reyes o gobiernos.

Uno de los primeros escritores que se hacen eco de Mancini es S. Erminy Arismendi quien publica el artículo:
“Influencia de la Masonería en la Libertad de América” en: Gaceta Masónica, Año I N 18 24, Caracas, de de marzo de 1928, p.1.

Este entusiasta escritor nos entrega un pintoresco artículo donde nos ofrece el fundamento de un autor, que en realidad lo cita otro, y al final veremos qué sucede.

El primer autor que señala es Bartolomé Mitre, y lo hace así: “Iniciado en las prácticas de la francmasonería en una época en que los dogmas igualitarios y libertarios en que ella se inspira, comenzaban a socavar los simientes del Antiguo Mundo. Miranda había contribuido por sí mismo a los prodigiosos comienzos de aquella transformación. Desde aquel momento el antiguo compañero de los “Filadelfos” ambicionó formar una legión de adeptos que a su vez esparcieron por Sudamérica las luces del nuevo espíritu, tomando como modelo de la organización de las sociedades de los “Iluminados” reunió en torno suyo a todos aquellos entre sus compatriotas a quienes animaban las mismas esperanzas y se instituyó Gran Maestro de una logia.”
Vale la pena señalar que este texto fue escrito dentro de un contexto singular. El 8 de diciembre se cumplían cien años del decreto firmado por Simón Bolívar, mediante el cual, se proscribían en Colombia, todas las sociedades secretas, sea cual fuere su denominación.
Desde la Academia Nacional de la Historia surgió Nicolás Navarro haciendo la crítica, tanto a Mancini como a Bartolomé Mitre, y finalmente al artículo de S. Erminy Arismendi.

La pregunta sería: Si estaba iniciado en las prácticas de la Masonería, ¿Porqué era compañero de los Filadelfos, y el modelo de los Iluminados, en lugar de utilizar el modelo de los masones?

Veremos en la próxima entrega que no serán tan solo contradicciones en el discurso, sino fallas en la construcción histórica las que desvirtúan la matriz de opinión favorable a un Miranda Masón.

Eloy Reverón erivem@gmail.com